#Reseña. Un Pepsi Center no tan lleno, para ver por primera vez a la
banda canadiense Sum 41; personas ya no tan jóvenes iban a
disfrutar una noche llena del punk rock, ese sonido que alimento sus vidas durante los años 2000.
Un breve retraso que a nadie le importo, ya que
pasados las nueve con veinte minutos, la banda con un poder inigualable, salto
al escenario con “The Hell Song”, a pesar de la poca
asistencia que tenía el Pepsi Center
, la euforia era indescriptible, un slam sorprendente, las cervezas volaban y personas se
veían pasar por encima de la multitud.