Por Allfred Black
Las calles del Centro Histórico siempre están llenas de gente malhumorada, gente odiosa que trabaja en algo que nunca deseo y tratan de sacar su frustración queriendo ser gandallas con los demás, afortunadamente y para bien de algunos en el Teatro de la Ciudad de México se reunió un puñado de reporteros que más allá de trabajar disfrutaron de las ocurrencias y choros del Javier Bátiz.
Las calles del Centro Histórico siempre están llenas de gente malhumorada, gente odiosa que trabaja en algo que nunca deseo y tratan de sacar su frustración queriendo ser gandallas con los demás, afortunadamente y para bien de algunos en el Teatro de la Ciudad de México se reunió un puñado de reporteros que más allá de trabajar disfrutaron de las ocurrencias y choros del Javier Bátiz.


