Por Pablo Durán
Desde
el Nou Camp, se enfrentaban dos hermanos, León recibía a Pachuca. La
Fiera venía de vapulear a monarcas Morelia, mientras que los “Tuzos”
habían eliminado a Santos de la Comarca Lagunera. El partido
comenzó ríspido, ambos equipos metían fuerte la pierna pero siempre al
balón. Los locales intentaron adueñarse del esférico, pero les fue
difícil ante un cuadro hidalguense bien parado en media cancha.
La
joven promesa mexicana, el “Chuky” Lozano silencio todo el estadio al
minuto 11, después de un gran pase filtrado por la banda de la
izquierda, el joven canterano recortó al centro quitándose la marca de
encima y sacó un potente disparo al palo más cercano, dejando al meta
Estadounidense parado viendo como se introducía el balón al fondo de la
red.
León no se quedó atrás y emprendió el ataque a portería
visitante, jugando por las bandas intentado buscar al 17 esmeralda,
Mauro Boselli, pero todos sus embates eran detenidos ante un muro de
color hidalguense, que no permitía el acceso de nada. Pero fue un
despiste agregado a un acierto local, lo que ocasionó que el marcador
regresara a estar parejo, una pared entre el mediocampista Aldo Rocha y
Boselli logró que se abriera una brecha por el centro del área, donde no
pensó dos veces el Rocha y sacó un punterazo que dejo sin posibilidad
al histórico Óscar el “Conejo” Pérez.
El duelo se jugaba con una
intensidad impresionante, ningún equipo cedía ni un centímetro dentro
del terreno de juego, el balón iba de un área a la otra, la defensa de
ambas escuadras estaban en plan grande, tanto que los porteros casi ni
tocaron el balón durante la primera parte. De esta manera se consumó el
primer tiempo.
Los segundos 45 minutos fueron aún más
emocionantes, los dos equipos buscaban el tanto que les diera la ventaja
para el duelo de vuelta. La pierna se metía fuerte en lucha por la
redonda, pero no baja la intensidad con la que se peleaba dentro del
campo.
Conforme fueron avanzando los minutos la posesión de
balón se inclinaba del lado de la Fiera, el ataque era constante en la
portería visitante, pero Pachuca respondía de buena manera con el buen
juego y desequilibrio de Franco Jara y Lozano. El “conejo” se “puso” la
capa de Superman al minuto 65 y desvió un balonazo del 10 esmeralda con
una atajada que sorprendió a todo el estadio.
A pesar de que hubo
intensidad en ambas porterías en los minutos finales del partido, las
cosas no cambiaron, y dejaron todo para el duelo de vuelta, que se
disputará el domingo en el estadio Hidalgo. Pachuca necesita mantener el
cero en su casa y automáticamente está en la Final del torneo,
pero si León llega a anotar de visitante, necesitaría ganar con
cualquier marcador. Por su parte los guanajuatenses necesitan ganar allá
o con cualquier empate menos el 0 a 0 los colocaría como finalistas del
clausura 2016.
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